LO-QUE-ES

 © Dreamstime/Stock

(Eran las diez y cuarto de la mañana. Literalmente las 10:15:05 –lo sé porque miré el reloj tan pronto vi el celular vibrante con la careta de Manolo en la pantalla.

He dormido de más, y lo siento en los ojos y en la espalda. Antes de despertar, soñaba que había vuelto a dar clases y que, después de uno de mis “sermones”, se levantaron muchas, muchas manos. En el sueño, sentí el espeso agarrón de un ataque de pánico que, al despertar, no sé si de verdad ocurrió.)

(PLOP.)

(Por supuesto, el celular dejó de sonar cuando iba a tomar la llamada. Me quedé con el aparato en la mano e hice un silencioso conteo regresivo desde el cinco hasta que el zzzz zzzz zzzz de la insistencia manolesca me supiera a insoportable.)

(PLIP.)

-(CARRASPEO.) Manuela Antonia.

Tu madre. Mira, una pregunta que te voy a decir–

-Hacer.

-Ay diooooj, no empieces, pero óyeme, porque aquí como que he tenido una trifulca con dos pendangas que quieren saber más que yo, y como tú eres maestro de español–

-Nononó, papito, no. Fui, en pasado del verbo “ya no más”, profesor de redacción–

-Loca esssstúpida. ¿Y eso de “redacción” no es español?

-No exactamente… El español es la herramienta que se usa para redactar, pero no s–

-Mira, dímelo ya: ¿tú le distes clase a la gente esa que hablan por la televisión?

(SUSPIRO.)

(Son tantas las aberraciones que ha dicho mi queridísimo Manuel Antonio que no sé por cuál de todas empezar. Así que opté por ignorarlo todo.)

-Manueeeel, Manuelito, mi Manolo amado, mi hermanito santo de mi corazón entero: vamos con calma. ¿Quién es la gente esa?

-Esos disparateros que están to’ el santo día con el maldito lo-que-es.

-¿La muletilla?

Fuente: DRAE

-Juarével. Me tienen jarrrrrrto. “Vamos a hablar ahora de lo que es el tiempo”, “en cuanto a lo que es el béisbol de las grandes ligas”, “tenemos conocimiento sobre lo que es el inminente arresto del sospechoso–

-“…y en cuanto a lo que son los nuevos casos de COVID-19″, bla bla bla. Lo sé y lo sufro, porque no hay necesidad. Lo que es es lo que es y ya. Si voy a hablar de un libro, no tengo que decir, “voy a hablar sobre lo que es un libro. O sea, si puedes quitar la frasecita esa y la oración no pierde sentido–

-¿Ves que tú eres maestro de español?

-(SUSPIRO.) Deja de estar viendo esas porquerías.

-Veo las noticias… y las novelas turcas. Ya sabes que esos hombres, mmm–

-¡Acaba, que tengo cosas que hacer–

-Es que estas pen…dangas de mi trabajo dicen que eso no, que no es disparate, que lo dicen “en un contepsto–

-Jajajajajajajajaja, no me jodas. Me acordaste a aquel estudiante que, cuando le pregunté al grupo, “¿Y cuándo se dice haiga?”, el muy pancho me contestó, “Puej, profe, cuando es una posibilidá… O sea, que es posible que haiga sol, o que haiga mucha fila en el banco–

-Ay Crijto de podel.

-No cojas lucha, papi. Eso es una moda que jode, con cojones, pero pasará. ¿Tú te acuerdas cuando decíamos que todo estaba bien gufiao?

-Cariño, cuando pasó eso mi santa madre me alimentaba con sus pechos–

-Te vas pal carajo, maricona, que tú eres tres meses más vieja que yo.

-Mama, pero no te me agitessss–

-Mira, Manuel: esos seres oyen a los locutores de radio, a los comentaristas. Luego, lo repiten las animadoras, los politicos, las misses, y los analistos–

-…y el Gobesnadol, ¡y hasta el Arzobizco! ¡Te lo digo que es como el maldito covid, carajo! La semana pasada–te acuerdas, que fui a sacarme la sangre– tuve que mamarme uno de esos programas de por la mañana y había una señora cocinando… “Ahora voy a echar lo que es el arroz. Y luego voy a añadirle lo que es la sal y lo que es el aceite”.

-Jajajaja, te van a salir los triglicéridos por las nubes.

-¡No lo dudes! Mira me voy. Ya son las diez y veintiuno. A las y media tengo que estar clavá en la silla como la Maldita Comay, que yo creo que esa también está en la listita negra–

-Adiój, ¿pero ya volviste a la oficina?

-Neneeee. Estoy híbrido, como mi guagua. Ja.

-Ay mira bái.

-No me maltrateeeees. Mira a ver, haz algo, di algo, tú que escribes pal periódico–

-Pero de temas que no tienen que ver con eso. Deja que los perros ladren y sigue tu camino.

-Ay Jojo, tú hablas tan bonito. ¿Por qué nunca fuiste algo así como, ay diooo, un, un ancla de televisión o tuviste, qué sé yo, un… un talk show como los americanos–

-Voy a ser mucho más famoso. Te dejo. Bái.

-¿CÓOOOMO? ¿Y no me piensas contar lo que es

Lo que es esto te lo pasas por lo que es aquello–

-Mira no jodas, que quiero lloraaar. ¡Hasta mi jevo Juan Dalmau lo diceeeee–

-Jajajajajaja, y el papi tuyo Jay Fonse–

-¡MIRA CÁLLATE! ¡BÁI!

-¡TÓMATE LA PASTILLAAAAAA!

(Clic.)

***

(Si usted ha llegado hasta el final de este ameno diálogo entre dos hermanos de vida, por favor, reflexione sobre qué y cómo dice lo que dice. No porque lo escuche de alguien que tiene micrófono y presencia mediática está, necesariamente, correcto.

Corrobore. Averigüe. Razone por sí mismo.

Y, por favor, no diga más esa muletilla, que de verdad, ya jode. Demasiado.)

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Published by Jorge Pérez-Renta

Escritor, guionista, creativo, comunicador. Hijo, hermano, amigo. Profesor, estudiante. Humano.

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